Happy new year...
Wednesday, December 31, 2008Posted by Abraham at 1:28:00 PM 8 comments
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The right way!
Thursday, October 16, 2008
"When I was a kid I used to pray every night for a new bicycle. Then I realised God doesn’t work that way, so I stole one and prayed for forgiveness."
Posted by Abraham at 5:01:00 PM 13 comments
El último adios
Tuesday, October 07, 2008Hace unos días, el día de mi cumpleaños precisamente, habló a mi casa para felicitarme. No me sorprendió para ser sincero, es de las pocas personas que después de tantos años, después de más de diez años de conocernos, sigue hablándome puntualmente. Aunque no me sorprendí, tampoco puedo decir que no me alegré. De hecho me dio mucho gusto escuchar nuevamente su sonrisa, su respiración, sus suspiros, su voz quebrándose.
Después de poner nuestras vidas al corriente, al menos someramente, me dijo que deseaba verme. Ella sabe perfectamente que yo ya tengo novia y que además la amo. Me dijo que quería verme a los ojos para averiguarlo, para saber si realmente ya me había perdido. Le dije que también quería verla, para contarle algunas cosas importantes, para contarle las decisiones a tomar y los planes a seguir. Nos pusimos de acuerdo y nos quedamos de ver el miércoles 24 de septiembre.
El día finalmente llegó. Estaba nervioso, sí, no lo puedo negar. Tenía mucho tiempo de no verla, y siempre su presencia me hizo temblar. Tenía curiosidad por saber el efecto que su presencia tendría en mí ahora que mi corazón ya le pertenecía a otra mujer. Nos quedamos de ver frente a C&A de plaza dorada. Como siempre, llegué con unos minutos de anticipación. Me senté en una de las banquitas que están frente a una joyería, y veía a lo lejos el pasillo por donde ella tenía que aparecer. Finalmente la vi, a lo lejos, acercándose poco a poco. Nerviosa, muy nerviosa, pocas veces la había visto así. Me levanté de la banca y me fui acercando con una sonrisa. Nos abrazamos. Me dijo que cómo la veía, le contesté que muy bien, muy guapa, que el haber tenido hijos no la había afectado en lo más mínimo. Estaba más bonita que aquella última vez en que recuerdo haberla visto. Ahora era toda una mujer, en toda la extensión de la palabra. Recordé a la niña que conocí en primero de preparatoria, y la comparé con la mujer de ahora, casada y con hijos, y la brecha era abismal. Ahí parados, la vi por unos momentos, mi mirada la recorrió de cabeza a pies, no podía creer que ella estaba ahí, parada, después de tanto tiempo. Me dio mucho gusto y la volví a abrazar.
Le pregunté que si deseaba tomar algo, comer algo, lo que fuera. Me dijo que sí, que quería un cafecito del Italian. Nos encaminamos y nos sentamos. De inmediato el mesero nos trajo la carta, yo sabía ya qué pedir y ella también. El mesero anotó y se retiró. Comenzamos a hablar. Me dijo que me notaba diferente, que me veía con mucha alegría y mucha luz, como cuando me conoció. Después de que la vida nos separó en primero de preparatoria, las veces que nos vimos posteriormente, según ella, me encontró diferente, más serio, más formal, más ocupado en mi vida profesional, más… no sabe bien qué, tal vez simplemente diferente. Las veces siguientes que nos vimos fui para ella otra persona, ya no era ese niño que conoció en primero de preparatoria, algo dentro de mi había cambiado, y no era que le disgustara mi nuevo yo, pero si la intimidaba, y de alguna manera siempre extrañó a mi yo que ella conoció por primera vez. Le dio gusto ver que mi mirada era nuevamente como hace años, ya no cargaba más dolor ni frustración. Asentí. Le dije que efectivamente, mi vida había cambiado, ya no era el mismo de antes, ya no llevaba más el peso del mundo en mis hombros, ahora era libre. Me dijo que sí, que se notaba y mucho, que era cierto, y que tristemente había confirmado lo que sospechaba, que mis ojos ya no la veían igual, que ya no la amaba. Me tomó de la mano y soltó una lágrima, sus sentimientos estaban encontrados, estaba feliz por verme contento y recuperado, pero triste por saber que ya mis ojos y mi alma eran de otra persona, que ya no la veía como antes, estaba triste por haberme perdido.
El mesero finalmente trajo el café y el chocolate que pedimos. Empecé a degustarlo, pero mi chocolate no sabía bien, era amargo. Lo dejé un momento y seguimos hablando. Le dije que aprovechaba la ocasión para comunicarle tres cosas principalmente. Se echó una carcajada, me dijo que no se me quitaba esa manía de puntualizar las cosas. Me reí y seguí hablando. Le dije que lo primero que quería decirle era que estaba muy contento de verla después de mucho tiempo, que la veía más hermosa que nunca, toda una mujer. La segunda cosa que quería comunicarle era que, como ella ya sabía, había conocido a una mujer extraordinaria, que estaba enamorado de esa mujer, como nunca antes lo había estado, que era muy feliz con ella. Ella simplemente sonrió y me pidió que continuara. Finalmente le dije que lo tercero que quería comunicarle eran mis planes de vida, lo que tenía pensado hacer a corto y mediano plazo. Al terminar estaba muda, nació un silencio incómodo por unos momentos, tomó su café y le dio un sorbo. Me miró, me acarició la mejilla y sonrió.
Finalmente rompió el silencio y me preguntó que por qué la abandoné, por qué no luché por ella, por qué dejé que se enamorara y se casara con otra persona. La tomé de la mano y la apreté fuertemente, le dije con tristeza en los ojos que lo lamentaba, que realmente lamentaba mucho haberla hecho sufrir, y haberme hecho sufrir a mí mismo. Le dije que lo nuestro nunca pudo ser por mi culpa, solo por mi culpa. Simplemente, a pesar de que la quise tanto, a pesar de que ella fue el primer amor, no estaba en condiciones para quererla, no podía amarla, en mi alma y cuerpo había tanto, pero tanto sufrimiento que solo podía amarla a medias. Por eso la dejé, porque no podía, no estaba en las condiciones adecuadas, no estaba listo para hacerlo. Me reclamó que por mi culpa sufrió mucho, que para olvidarme y arrancarme de su vida anduvo con muchos chavos que solo la hicieron sufrir, hasta que conoció al que es ahora su esposo.
Veía su mano, levantaba temblorosa la taza, la llevaba con miedo a su boca. Le pregunté que si estaba bien, me respondió que sí. Proseguimos. Le dije nuevamente que lamentaba mucho que por mi culpa haya sufrido. Pero también le dije que afortunadamente de esa manera pudo conocer al hombre de su vida, a su esposo, al padre de sus hijos. Que de esa manera se pudo casar con él y que gracias a eso ahora era feliz. Sonrió con ironía. Me dijo que día a día intentaba ser feliz, pero que no siempre lo lograba. La manera en que lo dijo, con lagrimas en los ojos, con la voz quebrándosele me partió el corazón. No supe qué decir, el silencio nos invadió por unos momentos, y ella lo rompió nuevamente. Me dijo que ella sabía, y no era mera suposición, sino que estaba segura que conmigo si hubiera sido completamente feliz. Conmigo si hubiera sido libre, conmigo hubiera podido realizar sus planes, se hubiera desarrollado profesionalmente, hubiera viajado y conocido muchos lugares. En parte se enamoró de mi por la forma en que la trataba, siempre le daba confianza, siempre le hice saber que era una persona con mucho talento, que sí podia lograr cualquier cosa con solo proponerselo. Eso la hacía sentir bien, confiada, segura, apoyada. Con él solo conoció una juventud amputada, una vida encerrada, una profesión frustrada, una vida dedicada al hogar, a los hijos, al esposo. No es que se arrepienta, pues sus hijos le han dado mucha satisfacción y alegría, son lo más importante en su vida. Más bien tiene ese sentimiento de frustración, de que su vida no es como ella la había soñado o planeado, y que de alguna manera, yo fui la pieza clave que pudo haberla cambiado.
Solo atinaba a decirle que lo lamentaba. Quería decirle que finalmente la vida nos llevó a este punto, en donde cada quién se labró y seguirá labrando su camino. Quería decirle lo mucho que amo a mi novia, pero al ver sus ojos tristes no pude, simplemente no me atreví a hacerlo. No pude decirle que amaba a mi novia muchísimo, que amaba a mi obsesiva crónica, que la amaba como nunca antes lo había hecho. No quise hacerlo porque supuse que podía lastimarla y preferí dejar mis sentimientos por mi novia guardados. Estaba ahí para comunicarle mis planes y para escucharla decir lo que ella quería y tenía que decir.
Interrumpimos un poco el tema para recordar cosas, vivencias, travesuras, las veces que fui a su casa y nos veíamos con cara de borrego, que su mamá nos decía que qué bonito estudiábamos, que ya dejáramos de vernos y nos pusiéramos a trabajar. El hielo se rompió un poco y empezamos a reír. De esta manera prosiguió el resto de la plática, el café y el chocolate casi intactos, fríos ya. Empezamos a tomarlos por mero trámite, porque en realidad ni ganas teníamos. Bajó la taza a la mesa y me dijo que estaba feliz por mí, por mis planes y que deseaba que fuera muy feliz. También me dijo que finalmente, a partir de ese momento, siempre quedaría la duda de que hubiera pasado si hubiéramos seguido juntos, que qué hubiera pasado si nunca la hubiera abandonado. Me dijo que le dolía la respuesta, pues sabía que pudimos haber sido muy felices. Sonreí y le tomé nuevamente la mano. Le dije que sí, que seguramente hubiéramos sido muy felices, pero que la vida actúa de maneras muy extrañas.
Ella cree en la reencarnación, y me dijo que algún día, en otra vida, tal vez algún día nos encontraríamos nuevamente y entonces, solo entonces, podríamos amarnos, tendríamos otra oportunidad, y ahora sí no habría nada que nos detuviera. Sonreí, me paré de la mesa, fui a su lugar, entendió mi intención y se levantó también, nos dimos un fuerte abrazo, se soltó en llanto, … me dolió el corazón.
Checó su reloj, me dijo que ya era tarde, que tenía que pasar por sus hijos a la escuela. Pagué la cuenta y ofrecí llevarla a su casa, a la escuela de sus hijos o a donde fuera. Aceptó y nos dirigimos a mi auto. Le abrí la puerta y antes de subir abalanzó sus brazos a mi espalda y me volvió a abrazar, ahora con más fuerza, con más intensidad, como no queriendo dejarme ir. Su corazón latía muy fuerte, se le salía del pecho. Le respondí el abrazo, y le dije que siempre iba a quererla, que nunca iba a olvidarla, y que siempre íbamos a ser amigos, que nunca dejaría de estar pendiente de ella y que cualquier cosa que pudiera hacer por ella, ahí estaría, dispuesto a brindarle mi apoyo. Sonrió nuevamente, se limpió las lágrimas y me dijo que era un tontito. Sé por qué me lo dijo, y por lo mismo no repliqué absolutamente nada, solo sonreí, esperé a que subiera al auto y le cerré la puerta.
Camino a la escuela de sus hijos estuvimos muy callados, hablando de cosas sin importancia, lo más trascendente ya se había dicho y no tenía caso decir más. Llegamos finalmente, nos bajamos y nos paramos frente a frente. En ese momento escuché una voz de una niña pequeña, ya lista en la entrada de la escuela que decía que ya había llegado su mami, volteé la mirada y sin preguntárselo supe que se trataba de su hija. Los mismos ojos, la misma nariz, la misma sonrisa. Me acerqué a la reja de la escuela y le acaricié la mejilla a la niña, le dije que era muy bonita. Me pregunto que quién era, volteé mi mirada hacia su mamá y nos reímos, regresé mi mirada a la niña y le dije que era solo un amigo, que era un amigo de su mamá y ahora también de ella. Le acaricie el cabello y regresé a su mamá. Le dije que qué hermosa hija tenía, la felicité y nos dimos ese último abrazo, ese último adiós, que aunque nos volvamos a ver, no será nunca nada igual.
Me subí al auto, bajé la ventanilla y le dije adiós a la distancia. Me envió un beso y también se despidió de mí agitando su mano. Encendí el auto y la vi alejarse, entre polvo y olor a asfalto, la vi cada vez más lejos a través de mi espejo retrovisor. La imagen finalmente desapareció cuando en la esquina la luz verde me permitió virar hacia mi nueva vida.
Posted by Abraham at 6:18:00 PM 16 comments
Labels: my life
Feliz cumpleaños!
Saturday, September 27, 2008Feliz cumpleaños hermano!
Posted by Abraham at 11:20:00 AM 2 comments
La generación agotada
Los anticonceptivos y la revolución sexual les permiten tener relaciones sexuales sin casarse. Posponen la edad de la boda y la llegada de los hijos (que son menos). Los homosexuales, las lesbianas, los bisexuales, los transexuales salen a la luz, exigen respeto y, por fin, se integran al panorama social. Hablan de todo, sin tapujos.
Los privilegiados estudiaron y soñaron con una carrera que ayudara a cambiar el mundo. Los no privilegiados vieron crecer el abismo entre su mundo y el otro, cuando el campo se terminó y los salarios se degradaron. Los obreros que antes comían tres platos del portaviandas, hoy se conforman con un refresco y una bolsa de fritos. Nutrirse es misión imposible; matar el hambre, consigna para sobrevivir.
Presenciaron la caída del muro que algunos interpretaron como un nuevo amanecer de paz y armonía. Los suspicaces intuyeron que al faltar el totalitarismo resurgirían las rencillas, los resentimientos y las luchas reprimidas, pero no resueltas. Y resurgieron.
La frivolidad es su norma de vida: si no es espectáculo que divierta no vale la pena. Los artistas, los de verdad y los de paja (creados por los medios), valen por el dinero que generan, no por su talento. Incluso los no artistas serán famosos durante 15 minutos, anunció Warhol.
El narcomundo, infierno o paraíso, es omnipresente.
La juventud, la delgadez, el dinero y el consumismo son los nuevos dioses de su olimpo. Las arrugas, las canas, el cansancio, un cuerpo normal, no usar accesorios o ropa de marca son pecados imperdonables que los condenan al ostracismo social.
Importa discutir y defender los valores, no ponerlos en práctica. La doble moral (aceptada tácitamente) construye un sólido edificio sobre tales cimientos.
El catolicismo pasa de ser refugio espiritual a distinción clasista. Dime con qué grupo estás y te diré por qué escala crees que llegarás al cielo. Los sacerdotes se vuelven mortales y la parafernalia eclesiástica, junto con la jerarquía, se ven obsoletas y rancias.
El capital cambia de inversión a especulación. El mundo dice que se globaliza (sólo una parte se puede dar ese lujo) y se agrava la polarización entre el primer y el tercer mundos.
México sigue empantanado, a pesar de la alternancia iniciada por el presidente más tonto de nuestra historia. Los insaciables partidos se enriquecen y se adueñan del País. La impunidad sigue imperando en nuestras vidas. Para qué denunciar, si no sucede nada.
El empleo deja de ser de planta y con prestaciones. Sus contratos son temporales aunque duren 10 años, pero no acumulan antigüedad ni prestaciones. Trabajan jornadas dobles sin pagos extras bajo la espada de Damocles: "Hay cientos esperando tu puesto". La ley los protege, pero se hace de la vista gorda cuando las empresas se salen con la suya.
La mayoría quiere primero tener y luego ver si puede ser. Al casarse desean empezar con todo. Un solo sueldo no alcanza. La pareja debe trabajar. Hay que integrar las tareas domésticas y la intensa vida social. Si llegan los hijos, a buscar guarderías. Corren todo el día. Uno para un lado, la otra, para el otro. Se reencuentran en la noche, siempre cansados.
El estrés, la presión alta, los infartos y la depresión son familiares cercanos. Consumen Prozac como antes consumíamos "salvavidas".
Carro del año, vacaciones al sitio de moda, colegios caros (no necesariamente buenos), la acción en un club difícil de pagar, la casa en la colonia debida y el conservadurismo a flor de piel. Qué flojera Chiapas: son todos pobres e indígenas.
Hable usted con ellos y compruébelo: están exhaustos. Si pudieran, dormirían una semana completa. Les falta sueño y les sobra cansancio de tanto correr tratando de morder su propia cola. Es la generación joven agotada.
Antes de morirse, deberían detener su tiovivo y bajarse a respirar, a ver las montañas, a dar gracias por estar vivos y a comerse un helado sin hacer nada. La vida también es eso.
* * *
T. Almanza: "Para nosotros, los que apenas entramos en los 30, la vida parece cada vez más complicada: una carrera sin fin y sin destino. Parece que estamos obligados a ser una generación inculta. No sabemos hablar más que de marcas, gadgets, coches y posiciones económicas. Somos un tapón de sidra, resultado de no saber sopesar las cosas importantes de la vida. Creo que es obligación nuestra revertir un poco esta situación".
E. Acha dice: "Muchos nos queremos bajar de este tiovivo, pero no vemos por dónde aventarnos sin salir muy lastimados. En fechas recientes he visto casos (cinco este verano) de amistades que cambiaron su lugar de residencia en búsqueda de un mejor trabajo, o de uno que les permita estar más cerca de la familia...".
K. Cepeda: "Pertenezco a la generación agotada. Desde que nací estoy viendo crisis. He reflexionado mucho sobre cosas como las frivolidades y el consumismo que nos arrastran. Con las prisas, la rutina y la influencia de tantas cosas, olvidamos lo más importante, lo que de verdad vale: estar sano, vivo, tener familia, amigos y poder disfrutarlos, compartir el tiempo con ellos".
Daniel Marcelo: "¡Deberíamos empezar a hacer un movimiento de 'Slow Down' aquí, realmente hace falta! ¡Tenemos que darnos tiempo para disfrutar más de la vida! El problema es que en esta ciudad hay pocos espacios para eso. Todo está rodeado de cemento gris, no es una ciudad para salir a caminar, no hay respeto al peatón, todo está lleno de smog, cada vez más tráfico, la gente maneja muy mal, hay mucho ruido".
E. Villarreal añade: "El artículo nos describe y nos desnuda como sociedad. Cuando yo estudié medicina en los años 80 todos queríamos salvar vidas, ser cardiólogos, cirujanos, oncólogos. El idealismo juvenil. Hoy, la tercera parte de mis alumnos quieren ser cirujanos plásticos para agrandar los senos a mujeres que requieren que les agranden el cerebro y la autoestima".
Lucinda: "Somos la generación arrogante que se cree superior a Dios. Nosotros despreciamos los domingos. Es otro día más de la semana: todo está abierto, se trabaja, se compra, se vende, se estudia... Olvidamos que hasta Él descansó".
H. M.: "Leí su editorial y me dolió verme reflejado como si fuese una crónica de cualquiera de mis días. Mi único refugio ha sido hasta ahora mi esposa y mi pequeña hija de 8 años, lo más valioso que tengo. La vida se me escurre aprisa y no es fácil ganarse la vida trabajando honestamente. Para eso se necesitan muchas horas de trabajo y menos de estar con la familia. Hace poco tuve vacaciones. Decidí hacer absolutamente nada. ¿Resultado? Nos divertimos mucho. Fue terapéutico. Estoy recuperando poco a poco esas pequeñas manifestaciones de vida. Estoy quitándome la pus de encima".
Cecilia: "Vengo de regreso de intercambio. Anduve por Argentina y, claro, hay mucho más mundo que en Monterrey. Aquí la vida es puro estrés y competencia, cosa buena y mala a la vez. Es curioso cómo muchos de nosotros competimos por ser mejores que los demás, sin siquiera analizar si realmente es lo que deseamos".
Marcela: "En lo personal decidí salirme de ese juego de locos e irme con mi esposo e hija al norte, a Montreal, donde estoy tratando de empezar una nueva vida, sin grandes lujos, pero sin grandes presiones. El sábado nos sacaron de Wal-Mart a las 5:30 p.m. porque ya iban a cerrar. Les dije que en Monterrey abrían 24 horas y me vieron como si estuviera loca (ahora que duermo plácidamente desde las 10:00 p.m., creo que sí lo estaba). Prefiero empezar desde abajo en un país que valora el esfuerzo, a seguir con mi hermosa oficina en las grandes corporaciones donde vales por cómo te vistes o el auto que tienes, pero no tienes la libertad de vivir si te sales del esquema diseñado para ti o la tranquilidad de disfrutar lo poco que tienes al alcance".
Ustedes tienen la palabra.
Posted by Abraham at 10:44:00 AM 3 comments
Labels: current world, education, shit happens
Amelia's meme
Monday, September 22, 2008Por sugerencia e invitación de Amelia, con mucho gusto hago el siguiente post (meme). Muchas gracias Amelia y otra vez felicidades por tu nuevo blog =). Comenzamos...
01. Me llamo Isaac Abraham.
02. Me gusta mas Abraham, pero curiosamente las personas que mas estimo me dicen Isaac.
03. Tengo 26 años.
04. El color que mas me gusta es el azul.
05. No fumo.
06. Me gusta tomar de vez en cuando, sobre todo tequila.
07. Estoy enamorado, y mucho.
08. Me gustan los libros de ciencia ficción.
09. Sufro mucho de trastornos del sueño.
10. Me gusta mucho el cafe, de preferencia el americano doble.
11. Me gusta mucho la coca-cola.
12. Casi nunca desayuno.
13. Siento mucha curiosidad (atracción) por las personas psicópatas, locas o con trastornos mentales en general.
14. Me considero panteista.
15. Soy preguntón cuando agarro confianza.
16. No me gusta tener miedo.
17. No me considero obsesivo, pero si me gusta sentirme en control de las cosas.
18. Tengo 1 perrita chihuahueña ( chacha :{ ) y 2 doberman.
19. Me choca el calor y me gusta mucho el frio.
20. Me gusta la música New Age.
21. Le voy a las Chivas.
22. Me gustan los dias nublados o lluviosos.
23. Me gusta la pesca.
24. Me gusta el chamoy y los tamarindos.
25. Me cuesta trabajo y mucho tiempo dejar de querer a las personas.
26. Me gustan las pláticas que terminan en la madrugada o hasta el amanecer.
27. Me gusta acostarme y ver el cielo.
28. Mi signo zodiacal es Virgo y soy Perro en el horóscopo chino.
29. Casi todos mis mejores amigos se encuentran lejos, en otros estados, o en otros paises.
30. Me gusta el aroma del jazmín, del incienso y el olor de las iglesias.
31. Mis números favoritos son el 7 y el 13.
32. Soy muy paciente y comprensivo.
33. Me mimetizo cañón cañón con la gente.
34. En un estudio de la Organización Gallup, me salió que mis 5 talentos innatos dominantes son:
a) Analítico
b) Conexión
c) Estudioso
d) Prudente
e) Relación
35. Me gustan los memes como este =).
Saludos...
Posted by Abraham at 3:41:00 AM 12 comments
Labels: cool stuff, my life
Happy 26th birthday!
Sunday, September 21, 2008
Hoy 21 de septiembre ese niño de la foto cumple 26 años. Para él este año ha sido de muchas sorpresas, muchas alegrias, muchos deseos, muchos sueños e ilusiones. Definitivamente esta listo para emprender un nuevo viaje, para comenzar una nueva etapa de su vida. Esta feliz por ello. Muchas felicidades Isaac Abraham, ... muchas felicidades a mi =).
Posted by Abraham at 12:00:00 AM 13 comments
Labels: my life
Sobre Estambul, reconstrucciones y otras cosas.
Wednesday, September 17, 2008Posted by Abraham at 4:45:00 PM 8 comments
Labels: love, my life, reconstruction, trip without return



